Heb 13,15-17.20-21 / Sal 22,1-3a.3b-4.5.6 (R.: 1) / Mc 6,30-34
PRIMERA LECTURA
Que el Dios de la paz, que hizo subir de entre los muertos al gran Pastor, os ponga a punto en todo bien.
Lectura de la carta Hebreos 13,15-17.20-21
Hermanos:
Por medio de Jesús, ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de unos labios que confiesan su nombre.
No os olvidéis de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; esos son los sacrificios que agradan a Dios.
Obedeced y someteos a vuestros guías, pues ellos se desvelan por vuestro bien, sabiéndose responsables; así lo harán con alegría y sin lamentarse, cosa que no os aprovecharía.
Que el Dios de la paz, que hizo retornar de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, Jesús Señor nuestro, en virtud de la sangre de la alianza eterna, os confirme en todo bien para que cumpláis su voluntad, realizando en nosotros lo que es de su agrado por medio de Jesucristo.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 22,1-3a.3b-4.5.6 (R.: 1)
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.
EVANGELIO
Andaban como ovejas sin pastor.
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
Él les dijo:
«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».
Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor.
“Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor”
+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Señor Jesús, sé que Tú siempre escuchas a los que te buscan con confianza. Sé que Tú eres el buen amigo que nunca desoye nuestras súplicas. Con esa confianza me acerco a Ti el día de hoy, en esta oración, y te pido que me ayudes a acrecentar mi fe y mi amor hacia Ti.
Acto penitencial
Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.
Sé también querido Jesús que mis buenos deseos son muchos, pero también mis debilidades. Cuánto quisiera que todos mis actos reflejen todo lo que quiero amarte. Pero se también que el pecado opera en mí y muchas veces te dejo a un lado y opto por las cosas que en el fondo sé que no me convienen. Perdóname buen Jesús, y ayúdame a renovar mis esfuerzos para seguirte con generosidad.
Lectura Bíblica según el Evangelio del día
“Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor” (Mc 6,30-34)
Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.
Lectura espiritual breve
Lee lo que nos enseña San Cesareo de Arles:
Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia (Mt 5,7). Dulce es el nombre de misericordia, hermanos muy amados; y si el nombre es tan dulce, ¿cuánto más no lo será la cosa misma?… Mis hermanos, ya que todos deseamos la misericordia actuemos de manera que ella llegue a ser nuestro abogado en este mundo, para que nos libre después en el futuro. Hay en el cielo una misericordia, a la cual se llega a través de la misericordia terrena: Dice, en efecto, la Escritura: Señor, tu misericordia llega al cielo. (Sal 35,6)
Existe, pues, una misericordia terrena y humana, otra celestial y divina. ¿Cuál es la misericordia humana? La que consiste en atender a las miserias de los pobres. ¿Cuál es la misericordia divina? Sin duda, la que consiste en el perdón de los pecados. Todo lo que da la misericordia humana en este tiempo de peregrinación se lo devuelve después la misericordia divina en la patria definitiva. Dios, en este mundo, padece frió y hambre en la persona de todos los pobres como dijo él mismo: “Cada vez que lo hicisteis con unos de éstos, mis humildes hermanos conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40). El mismo Dios que se digna dar en el cielo quiere recibir en la tierra.
Breve meditación personal
Haz silencio en tu interior y pregúntate:
1. ¿Qué me dice el evangelio que he leído?
2. ¿Cómo ilumina mi vida?
3. ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?
4. ¿Qué me falta para ser más como Él?
Acción de gracias y peticiones personales
Gracias Señor porque me acompañas siempre, de manera especial el día de hoy en esta oración. Ayúdame a ser generoso y fiel, para que todas mis palabras, sentimientos y acciones sean reflejo de mi fe y del amor que te tengo. Amén
Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones.
Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…
Consagración a María
Pidámosle a María que nos acompañe siempre:
Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.
Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.
+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.