Eclo 2,1-11 / Sal 36,3-4.18-19.27-28.39-40 (R.: cf. 5) / Mc 9,30-37
PRIMERA LECTURA
Prepárate para las pruebas.
Lectura del libro del Eclesiástico 2,1-11
Hijo, si te acercas a servir al Señor,
permanece firme en la justicia y en el temor,
y prepárate para la prueba.
Endereza tu corazón, mantente firme
y no te angusties en tiempo de adversidad.
Pégate a él y no te separes,
para que al final seas enaltecido.
Todo lo que te sobrevenga, acéptalo,
y sé paciente en la adversidad y en la humillación.
Porque en el fuego se prueba el oro,
y los que agradan a Dios en el horno de la humillación.
Confía en él y él te ayudará,
endereza tus caminos y espera en él.
Los que teméis al Señor, aguardad su misericordia
y no os desviéis, no sea que caigáis.
Los que teméis al Señor, confiad en él,
y no se retrasará vuestra recompensa.
Los que teméis al Señor, esperad bienes,
gozo eterno y misericordia.
Los que teméis al Señor, amadlo
y vuestros corazones se llenarán de luz.
Fijaos en las generaciones antiguas y ved:
¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado?,
o ¿quién perseveró en su temor y fue abandonado?,
o ¿quién lo invocó y fue desatendido?
Porque el Señor es compasivo y misericordioso,
perdona los pecados y salva en tiempo de desgracia,
y protege a aquellos que lo buscan sinceramente.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 36,3-4.18-19.27-28.39-40 (R.: cf. 5)
R/. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará.
Confía en el Señor y haz el bien,
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.
El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán. R/.
Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá. R/.
El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R/.
EVANGELIO
El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos.
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 9,30-37
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.
Les decía:
«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará».
Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó:
«¿De qué discutíais por el camino?».
Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más importante.
Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos».
Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».
Palabra del Señor.
“Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos”
+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Señor mío, puesto en tu presencia quiero disponer mi corazón para este momento de oración. Envía tu Espíritu Santo para me ilumine y abra mi mente y corazón a todo lo que Tú me quieras decir hoy. Gracias, Señor, por alimentarme con tu Palabra.
Acto penitencial
Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.
¿Cuántas veces, Señor, te doy la espalda y me alejo de Ti? Perdóname. Aquí estoy, dolido de corazón, pero profundamente esperanzado en tu inmenso amor y misericordia. Dame la fuerza para seguir el camino de la vida con los ojos siempre fijos en Ti que eres todo amor y perdón.
Lectura Bíblica según el Evangelio del día
“Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos” Mc 9,30-37)
Se marcharon de allí y se desplazaban por Galilea. Jesús quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Y les decía: «El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo harán morir, pero tres días después de su muerte resucitará.» De todos modos, los discípulos no entendían lo que les hablaba, y tenían miedo de preguntarle qué quería decir. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, Jesús les preguntó: «¿De qué venían discutiendo por el camino?» Ellos se quedaron callados, pues habían discutido entre sí sobre quién era el más importante de todos. Entonces se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos.» Después tomó a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que recibe a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe, no me recibe a mí, sino al que me ha enviado.»
Lectura espiritual breve
Lee estas breves palabras del Padre Christian Vinces que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio.
Los discípulos van caminando con Jesús y su fe va madurando en su relación con Él. Muchas veces no le entendían y Jesús, como Maestro comprometido con sus discípulos, les fue mostrando el estilo de vida evangélico. Hoy vemos a Jesús que anuncia su Pasión a sus amigos, y ellos, sin entender nada se ponen a discutir sobre quién era el mayor.
Cuántas veces nosotros también podemos ser así con Jesús: testarudos, que comprendemos poco sus palabras, que buscamos los primeros puestos, ser los mayores entre otros hermanos. Sin embargo, Jesús mismo, como Dulce Maestro, se encarga de corregir a sus discípulos: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.
De esto nos dio ejemplo el mismo Cristo, no sólo con sus palabras, sino con su propia vida, al hacerse siervo que lavó los pies de sus discípulos y dar su vida por todos en la Cruz. Dejémonos educar por Jesús, seamos sinceros y en el silencio de nuestro corazón reconozcamos todas nuestras inclinaciones a la soberbia de ser los primeros a los ojos del mundo para purificarlas y hacer vida en nosotros la actitud de servidores humildes que sólo buscan dar su vida por la causa del Evangelio como su Maestro Crucificado y Resucitado.
Breve meditación personal
Haz silencio en tu interior y pregúntate:
1.- ¿En qué momentos veo que se manifiesta en mí la intención de buscar los primeros puestos a los ojos del mundo?
2.- Jesús educó a sus discípulos para acoger el estilo de vida del Evangelio ¿Cómo Jesús me quiere educar a mí para acoger su vida?
Acción de gracias y peticiones personales
¡Qué grande eres, Señor! ¡Cuánto me amas! Gracias por tu bondad y por mostrarme el camino. Ayúdame a ser un servidor de tu reino. Fortalece mi debilidad, anima mi combate y ayúdame a confiar siempre en tu inmensa generosidad, para que así pueda servir humildemente a mis hermanos. Amén
Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones.
Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…
Consagración a María
Pidámosle a María que nos acompañe siempre:
Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.
Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.
¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén
+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.