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Domingo XXVII del Tiempo Ordinario (Año C)
Evangelio del Día

Domingo XXVII del Tiempo Ordinario (Año C)

domingo 6 de octubre, 2024

Ciclo B — Año II

Ha 1,2-3; 2,2-4 / Sal 94,1-2.6-7.8-9 (R.: 8) / 2Tm 1,6-8.13-14 / Lc 17,5-10

Primera Lectura

El justo vivirá por su fe.

Lectura del libro de Habacuc     1,2-3; 2,2-4

¿Hasta cuándo pediré auxilio, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré: «Violencia», sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me enseñas injusticias, me pones delante violencias y destrucción, y surgen pleitos y contiendas?

El Señor me respondió así:

«Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El que no tiene el alma recta sucumbirá, pero el justo por su fidelidad vivirá».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 94,1-2.6-7.8-9 (R.: 8)

R/. Escucharemos tu voz, Señor.

Vengan, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

Entren, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque Él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que Él guía. R/.

Ojalá escuchen hoy su voz:
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando sus padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.

Segunda lectura

No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo     1,6-8.13-14

Querido hermano:

Te recuerdo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de fortaleza, amor y buen jui­cio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Ten como norma las palabras sanas que has oído de mí en la fe y el amor de Cristo Jesús.

Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu San­to que habita en nosotros.

Palabra de Dios.

Evangelio

¡Si tuvieran fe...!

Lectura del santo evangelio según san Lucas     17,5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor:

— «Auméntanos la fe».

El Señor contestó:

— «Si ustedes tuvieran fe como un granito de mostaza, di­rían ustedes a ese árbol: Arráncate de raíz y plántate en el mar”. Y les obedecería.

¿Quién de ustedes que tenga un criado arando o pastorean­do, le dice cuando llega del campo: “Ven, siéntate a la mesa”? ¿No le dirá más bien: “Prepárame la cena y sírveme mientras como y bebo, y lue­go comerás y beberás tú”?

¿Tienen que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Así también ustedes: Cuando hayan hecho todo lo mandado, digan: “Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que debíamos ha­cer”».

Palabra del Señor.

Diccionario CHD